¿Qué es el fútbol?:
El fútbol es un deporte, un espectáculo, un show; un circo, un entretenimiento; una afición, arte; el fútbol es pasión, es emoción…
El pasado día 28 el Betis y el Sevilla se preparaban para jugar un partido de fútbol en el Benito Villamarín o Ruiz de Lopera como lo quieran llamar, se jugaba un partido de vuelta de la Copa del Rey, en el que quien ganara pasaba a semifinales.
Es sabido la gran rivalidad entre estos dos equipos de una ciudad singular en la que sus gentes son maravillosas y viven bajo el compás de la alegría.
Piii (suena el silbato) y se marca el inicio del partido, la afición estalla de alegría y de tensión. ¿Tensión?, si es un deporte, ¿por qué tensión?: pues bien, tensión porque era más que un partido, más bien parecía el día del juicio final en el que se decidía quien era mejor, quien era más orgulloso, quien era el más chulo: el Betis, representado por el dúo Lopera-León o el Sevilla, en Del Nido.
Vísperas antes del partido los máximos dirigentes se habían regalado una jarta de insultos y dardos calumniando y menospreciando al equipo rival. Declaraciones que no hicieron más que alimentar la crispación y el malestar que dio como consecuencia el botellonazo o el monedazo en el partido.
Unos clubes como el Betis o el Sevilla o el Lugo o el Agüero o el Los Barrios o la Cultural, llámese como se quiera el equipo, no puede tener una directiva tan impresentable e irrespetuosa y violenta como la que tienen estos dos grandes equipos andaluces, que han sido los auténticos culpables de lo que ocurrió en el Benito Villamarín. Ellos son los que tienen que ser multados y hasta prohibírsele la entrada o incluso el cese en sus funciones como presidentes, ¿presidentes?, bueno eso dicen que son.
El espectáculo del fútbol español, del que presumimos ser la mejor liga del mundo, tiene que mejorar en muchos aspectos y ser más humano. Una humanidad perdida con estos personajes.
Unos clubes como el Betis o el Sevilla o el Lugo o el Agüero o el Los Barrios o la Cultural, llámese como se quiera el equipo, no puede tener una directiva tan impresentable e irrespetuosa y violenta como la que tienen estos dos grandes equipos andaluces, que han sido los auténticos culpables de lo que ocurrió en el Benito Villamarín. Ellos son los que tienen que ser multados y hasta prohibírsele la entrada o incluso el cese en sus funciones como presidentes, ¿presidentes?, bueno eso dicen que son.
El espectáculo del fútbol español, del que presumimos ser la mejor liga del mundo, tiene que mejorar en muchos aspectos y ser más humano. Una humanidad perdida con estos personajes.
Hoy la Giralda está triste y llora que su Sevilla ha perdido el color especial.
Salud y vida.
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